domingo, 10 de junio de 2012

La vuelta de la publicidad “amenaza” a RTVE




Ya han pasado más de dos años desde que entro en vigor el 1 de enero de 2010 el nuevo sistema de financiación de RTVE. Desde su aprobación, éste ha traído consigo numerosas criticas por parte tanto de los ciudadanos y periodistas como de las propias empresas de la comunicación.

Es así como hemos podido observar hasta ahora que esta medida ha resultado muy beneficiosa para la audiencia ya que es el modelo 'ideal' con el que siempre ha soñado: quitar esos anuncios que interrumpen su programa preferido; lo que ha generado un aumento masivo de audiencia. Sin embargo, este hecho ha supuesto un gran inconveniente para el sector publicitario que ha visto como una de las cadenas más importantes de España ha cesado definitivamente la emisión de todo contenido publicitario remunerado. De esta manera, queda un espacio virgen donde la 'información' persuasiva no ocupa lugar y, por ende, la suma de espectadores perdidos ha originado una cifra sin precedentes. 

Pero no solo el sector publicitario se ha visto afectado. Según el artículo 32.2.c de la  Ley 4/1980 que recoge el BOE y que podemos encontrar en esta web jurídica , hasta 2010, el modelo de financiación de TVE se basaba en la Ley 17/2006 que  establecía "un sistema de financiación mixta basado tanto en los Presupuestos Generales del Estado, como en los ingresos publicitarios, eliminando la posibilidad de recurrir a la financiación vía asunción de deuda pública". En 2009 se aprobó una nueva ley, la Ley 8/2009, que derogaría la anterior. Así, esta nueva ley que aparece reflejada en el BOE declara que "se efectuará un cambio estructural del modelo de financiación de RTVE, al renunciar definitiva e inmediatamente a los ingresos publicitarios y pasar a un sistema único de financiación basado en ingresos públicos. Además dicha Ley garantiza que el servicio público de radio, televisión y servicios conexos e interactivos se preste en condiciones de universalidad y gratuidad y, en consecuencia, la Corporación RTVE declina ofrecer contenidos de pago o acceso condicionado". Por lo que el nuevo modelo de financiación se basaría principalmente en una parte de los Presupuestos Generales del Estado destinados a RTVE y a las tasas que serían cobradas a las operadoras privadas de televisión y telecomunicaciones.
Así, como asegura Dimitrina Jivkova, las cadenas privadas en abierto (TeleCinco o Antena 3, por ejemplo) han de aportar el 3% de sus ingresos; las cadenas privadas de pago, el 1,5%; y, finalmente, las empresas de telecomunicaciones un 0,9%. Consecuencia de ello ha sido que, a partir de la aprobación de la Ley de Financiación de RTVE en 2009, las cadenas privadas se han visto obligadas a aumentar hasta un 20% el precio de las inserciones publicitarias en sus canales.
Igualmente, como sucede con las cadenas privadas, ocurre con la financiación procedente de los Presupuestos Generales de Estado que actualmente, debido a los recortes llevados a cabo por el nuevo Equipo de Gobierno, los fondos destinados a RTVE se han reducido en 204 millones de euros, que a corto plazo ya ha conllevado a la paralización de series de éxito como Cuéntame como pasó o Águila Roja y que a largo plazo podría ocasionar la desaparición, como ya ha pasado con dos canales de TDT: el canal infantil Clan y Teledeporte.
Sin duda alguna, la mejor opción, ahora, sería volver al modelo tradicional: sería un inconveniente para el espectador, pero una enorme ayuda tanto para la propia RTVE como para la economía social. ¿Estaremos delante, debido a los recortes, de una vuelta al modelo mixto anterior al actual?.