Parece que los códigos QR (“Quick Response” o
“Respuesta Rápida”) se han
puesto de moda, y es que, estos códigos de barras bidimensionales
caracterizados por su alta velocidad para leer la información almacenada han
supuesto un gran giro en el mundo de los códigos de barras tradicionales.
Desde la popularización en la década de los ochenta del
ahora clásico sistema de código de barras, huelga decir que, actualmente,
podemos encontrarlo en la mayoría de los productos que compramos. Sin embargo,
este sistema se encuentra muy limitado respecto a los nuevos códigos QR ya que
solo son capaces de contener una secuencia de números muy corta además de no
contar con un sistema de corrección de errores — característica que si bien
podemos encontrar en los nuevos códigos, de manera que, si alguna parte del
código esta dañado el lector es capaz de interpretarlo de igual manera—. Asimismo,
el código QR es capaz de contener información en ambas direcciones, tanto
vertical como horizontalmente y gracias a este motivo la capacidad de
almacenamiento es de 7.089 caracteres numéricos o 4.296 alfanuméricos.
Además, debido a todas las mejoras, este nuevo código no
necesita un lector especial, basta con la cámara de un teléfono móvil y una
aplicación capaz de interpretar el código para poder descifrar la información.
Por este motivo muchas marcas lo han utilizado como una herramienta
publicitaria ofreciendo diseños creativos y atractivos al publico, como podemos
encontrar en marketingdirecto.com,
un portal para marketing, publicidad y medios que nos muestra 15 famosas marcas
con códigos QR de diseño como por ejemplo: Louis Vuitton, Disney o M&Ms.