lunes, 11 de junio de 2012

El gran éxito publicitario


A lo largo del tiempo hemos podido observar cómo ha evolucionado el sector publicitario y cómo han ido cambiando las diferentes estrategias desde sus comienzos. El mundo de la comunicación persuasiva se ha servido de la utilización de técnicas como la simple imagen de la marca, el enigma o suspense, la utilización de un aroma como identidad o hasta, por ejemplo, de la publicidad subliminal.

Todas las estrategias que se llevan a cabo para la elaboración de mensajes publicitarios intentan fomentar el consumo de un producto o servicio con la finalidad de obtener beneficios; por ello, se invierte una determinada cantidad de dinero para sacar una campaña adelante y poder captar la atención de multitud de consumidores. Este es el gran logro de la publicidad: la motivación del público hacia una acción de consumo.

Pero sin duda, hoy, podemos hablar de lo que es el gran éxito publicitario: que el propio consumidor sea el que pague por llevar publicidad.

La forma normal de funcionamiento del sistema publicitario consiste en el pago por parte de la marca que se quiere anunciar para dar a conocer sus productos. Sin embargo, es curioso hasta que punto algunas marcas han llegado a alcanzar tanta fama que hasta los propios consumidores se hacen cargo en cierta forma de dar publicidad a los productos que les gustan, ayudando, así, a realizar una mayor campaña para las empresas; lo que significa la inversión del modelo normal del funcionamiento del sistema publicitario: vender publicidad. Esto lo podemos ver, por ejemplo, en marcas tan famosas cómo la empresa automovilística Ferrari, la cadena de restaurantes Hard RockCafe o la franquicia de discotecas Pacha, que aunque realizan sus propias campañas, cuentan con tiendas que ofrecen al público determinados productos con el logotipo de su propia marca, fomentando la compra de publicidad por los propios consumidores.